Hoy podemos comprar prácticamente cualquier cosa desde el móvil. Tenemos miles de productos a nuestro alcance, podemos comparar precios en segundos y recibir un pedido en casa sin movernos del sofá.
Ante esta realidad, quienes formamos parte del pequeño comercio podemos hacernos una pregunta inevitable:
¿Sigue teniendo sentido apostar por una tienda física en plena era del comercio electrónico?
En nuestro caso, la respuesta la encontramos prácticamente todos los días detrás del mostrador de Polichinela, nuestra tienda en El Ejido (Almería).
Hay cosas que Internet todavía no puede sustituir
Una clienta entra buscando un regalo, pero no sabe exactamente qué comprar.
Otra llega con una fotografía en el móvil y nos pregunta si podemos convertirla en un detalle personalizado.
Alguien necesita un regalo para esa misma tarde y busca una solución.
También están quienes simplemente entran, miran, preguntan y terminan encontrando algo que ni siquiera sabían que estaban buscando.
Son situaciones completamente normales en nuestro día a día, pero representan una de las grandes fortalezas del comercio físico: el contacto directo con las personas.
Podemos escuchar, aconsejar, enseñar diferentes opciones y adaptar un producto a lo que realmente necesita cada cliente.
En el caso de los regalos personalizados, esta cercanía cobra todavía más importancia. Muchas veces una persona no viene buscando un producto concreto, sino una forma de transmitir algo a alguien especial.
Y nuestro trabajo consiste en ayudarle a convertir esa idea en un regalo.
Pero tener una tienda física ya no es suficiente
También hemos tenido que entender que los hábitos de compra están cambiando.
Hoy una persona puede descubrir Polichinela haciendo una búsqueda en Google, visitar nuestra tienda online, consultar nuestras redes sociales y, días después, terminar entrando por la puerta de nuestro establecimiento.
También puede ocurrir exactamente al contrario.
Puede conocernos desde hace años gracias a nuestra tienda física en El Ejido y, cuando necesita algo, consultar nuestros productos desde casa.
Por eso creemos que la verdadera cuestión ya no debería ser elegir entre tienda física o comercio electrónico.
El reto está en conseguir que ambos mundos se complementen.
Nuestra tienda también está aprendiendo a ser digital
En Polichinela estamos trabajando para trasladar parte de nuestra experiencia física al entorno online.
Estamos desarrollando nuestra tienda online, mejorando nuestra presencia en buscadores, creando contenido y trabajando nuestras redes sociales para que cada vez más personas puedan descubrir lo que hacemos aunque nunca hayan pasado por delante de nuestro escaparate.
Y estamos aprendiendo mucho durante el proceso.
Porque abrir una tienda online es relativamente sencillo.
Conseguir que alguien la encuentre, confíe en ella y finalmente decida comprar es otra historia.
Requiere tiempo, trabajo y constancia.
También implica comprender que aquello que funciona detrás de un mostrador no siempre funciona de la misma manera detrás de una pantalla.
Una tienda física y una tienda online no tienen por qué ser rivales
Durante mucho tiempo se ha hablado del comercio electrónico como una amenaza para las tiendas tradicionales.
Nosotros preferimos verlo de otra manera.
Internet también permite que un pequeño comercio de El Ejido pueda enseñar sus productos a alguien que se encuentra en cualquier otro punto de Almería o incluso del resto de España.
Al mismo tiempo, nuestra presencia online puede conseguir que una persona que vive cerca descubra que tiene aquello que estaba buscando a pocos kilómetros de casa.
La tienda física aporta cercanía, asesoramiento y contacto directo.
La tienda online aporta disponibilidad, comodidad y la posibilidad de descubrir nuestros productos desde cualquier lugar.
Una no tiene necesariamente que sustituir a la otra.
No queremos convertirnos en Amazon
Ni tendría sentido intentarlo.
Un pequeño comercio difícilmente puede competir con las grandes plataformas en catálogo, infraestructura logística o capacidad para ajustar determinados precios.
Pero podemos competir de otra manera.
Podemos conocer nuestros productos.
Podemos escuchar al cliente.
Podemos preparar un diseño personalizado y enseñárselo antes de producirlo.
Podemos ayudar a encontrar un regalo cuando alguien no sabe qué elegir.
Podemos solucionar una necesidad concreta.
Y, sobre todo, podemos ofrecer algo que cada vez tiene más valor en un mundo lleno de procesos automatizados:
trato humano.
Más de 30 años formando parte del comercio de El Ejido
Polichinela forma parte del comercio de El Ejido desde 1994.
Durante todo este tiempo han cambiado los productos, las tendencias, la forma de comunicarnos y, por supuesto, la manera en la que compramos.
Ahora también nos toca evolucionar a nosotros.
Nuestra página web no pretende sustituir nuestra tienda.
Las redes sociales no tienen por qué sustituir nuestro escaparate.
Y Google tampoco tiene por qué sustituir al boca a boca que durante tantos años ha permitido que los comercios locales sean conocidos.
Pueden convertirse en nuevas puertas de entrada al mismo negocio.
Seguimos aprendiendo, probando, equivocándonos y mejorando.
Porque creemos que todavía queda mucho recorrido para el comercio físico, pero también que quienes tenemos una tienda debemos estar dispuestos a evolucionar.
Quizá el futuro del pequeño comercio no consista en elegir entre lo físico y lo digital.
Quizá consista precisamente en conseguir que ambos trabajen juntos.
Descubre Polichinela
Puedes visitarnos en nuestra tienda física en El Ejido (Almería) o descubrir nuestra selección de regalos, detalles y productos personalizados a través de nuestra tienda online.
Porque tanto detrás de un mostrador como detrás de una pantalla, queremos seguir siendo Polichinela.